Cuando dejes de ser mi abecedario,
cada palabra,
el instante preciso en el cual
sentado frente a un papel, algo sale.
Cuando no estés en la ternura,.
pronunciada en la esperanza,
cuando dejes de ser la estatua de hielo
que al derretirse
solo deja el reflejo triste y solitario de mi mirada.
Cuando las gotas de lluvia
dejen de tener la forma de tu boca,
cuando dejes de ser mi haz de luz en la oscuridad
y tu ausencia ya no se note en mi habitación vacía,
cuando ya no muerdas cada recuerdo...
quizás respire!!!
jueves, 23 de septiembre de 2010
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